BODA EN EL PARADOR DE JAVEA. ELENA & JORGE

Era una mesa de trabajo y no una barra, donde se inclinaba Elena para mirar a Jorge. Pero en la cabeza de él sonaban las estrofas de Crime, la canción de Najwajean en la que en otro contexto, pasan cosas muy parecidas. ¿Se puede compartir vida y oficina? ¿Sería un crimen aquella sensación?

Hoy os traemos un nuevo reportaje de fotos de boda, en este caso es la Boda de Paqui y Jota que se celebró en el Salón Azul del Ayuntamiento de Alicante, un lugar para las ceremonias sin duda, espectacular.Hoy os traemos un nuevo reportaje de fotos de boda, en este caso es la Boda de Paqui y Jota que se celebró en el Salón Azul del Ayuntamiento de Alicante, un lugar para las ceremonias sin duda, espectacular.Guardar

En la primavera de 2013 ya no había más preguntas. Dieron juntos el paso y se vieron de la mano en una rutina armoninosa que al cabo de un año, se convirtió en la imagen de un chico arrodillado en un mirador sobre el mar de Jávea junto a una chica de risa nerviosa y lágrimas de emoción. Él quería “hacerlo bien” y esperó hasta tenerla en el lugar que tantas veces habían compartido. Ella, que intentaba sin éxito que él se pusiera de pie, se deshizo por fin en sollozos cuando vio la caja de Durán.

Fotógrafos de Bodas en Jávea

Con el mismo gesto, emocionado y nervioso, cruzaba Elena entre sus invitados enfundada en un vestido de Otaduy con la espalda grabada de encajes, bajo el cielo que se despejaba de nubes en el Parador de Jávea, donde tantas cosas habían empezado. Siempre supo que elegiría un traje cómodo y sencillo, pero no imaginó que sería su padre quien en la enésima tienda, la invitaría a probárselo. Acertó, como acertaría ella con la joyería, aunque, con perdón de Aristrocracy, aquella tarde, junto a Jorge, los ojos le brillaban más que los diamantes que había elegido y que hoy sigue llevando. Nuestras cámaras dan fe.

Él, igual de emocionado, aguantaba la respiración bajo el chaqué de sastrería que se hizo a medida en Madrid. La levita dejaba ver un chaleco rosa a cuadros, el secreto mejor guardado de la boda después del traje de la novia, y una bola ocho en cada puño, los gemelos que ella le había regalado. Su madre le había ayudado a ajustárselos sólo unos minutos antes, en la intimidad de la habitación del Parador donde con mucha serenidad, se había arreglado.

Bodas en el parador de Jávea

Elena recuerda de la ceremonia la emoción, de la cena la cercanía de los suyos y de la fiesta, la diversión. Abandonó sus zapatos azules, un diseño de Franjul a medida regalo de sus amigas, en algún momento de la madrugada para seguir bailando descalza. Atrás quedaron también los nervios que la habían estado invadiendo toda la tarde, cuando el cielo no parecía clarear, mientras su hermana la maquillaba con esmero y nosotros revoloteábamos alrededor.

“Tranquila, que seguro que al final no llueve y si llueve, nos adaptamos, va a salir todo genial.”

Clareó y con los nuevos colores de la tarde, todo pareció relajarse. Ese es el ambiente del que fuimos testigos, mucho cariño, naturalidad y frescura tanto en Elena y Jorge, como en todos los detalles.

El tocado de la novia, por ejempo, confeccionado con flores en Rita Von y a juego con las coronas que llevaban las damas de honor; el ramo, que fabricaron para ella en L’Arca, su sitio de confianza; o la banda de música en directo que animó las primeras horas de baile, marcaron ese punto personal y distendido que ambos querían para su boda. Una fiesta en confianza y sin corsés.

Una Boda con una historia muy especial

El colofón, los acordes de Crime y Elena y Jorge entre sonrisas inaugurando la pista de baile con una canción, su canción, que pasó de plantear preguntas a ofrecer para ellos un buen puñado de certezas. Aquella noche, junto al mar y rodeados de toda su gente, estaba claro que estar juntos no era ningún crimen.

Nosotros, por nuestra parte, hicimos lo que mejor sabemos hacer. Buscar el lugar y el momento perfecto para captar sensaciones. Ofrecer una sonrisa a cambio de una imagen y deslizarnos entre la gente para buscar su lado más auténtico. En este caso, creemos que fue todo un éxito.

Echad un ojo a la selección de fotografías de la boda en el Parador de Jávea de esta pareja tan atrevida, que todavía imagina cómo sería volver a casarse. Un orgullo cuando dicen que de hacerlo, contarían con nosotros.

Enjoy!

“Sois encantadores. Super profesionales, amables, simpáticos, educados y comprensivos. Las dos familias comentaron lo fácil que había sido todo lo de las fotos con lo pesado que puede resultar a veces. El resultado ha sido inmejorable. Nos encantan todas las fotos! Si volvemos a casarnos, no dudéis que os elegiremos a vosotros”.

Elena.

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